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Frontera Colombia-Venezuela: Una mirada a la Región del Catatumbo

La ocupación de las FARC sobre este territorio lo ha llevado a consolidarse como el actor armado predominante, no solo por su control efectivo a partir del pleno ejercicio de la coerción, sino también por el apoyo popular que han recibido por parte de los campesinos, y por el control de las economías ilegales de cultivo de hoja de coca y las relacionadas con la industria petrolera.

El Catatumbo, ubicado al norte del departamento de Norte de Santander, se divide en dos zonas geográficas. Una primera parte del territorio que comprende los terrenos de zona plana y de montaña, en donde se asientan los municipios de El Tarra, Sardinata y El Zulia. Y por otro lado, se encuentran los municipios de Convención, El Carmen, Hacarí, La Playa, Ocaña, San Calixto y Teorama, ubicados sobre la zona de cordillera del Catatumbo, que se caracterizan por tener una economía campesina y una red vial precaria, a excepción de Ocaña. Esta última es una ciudad intermedia y centro comercial y financiero de la región, que junto con El Zulia han sido los municipios de menor influencia guerrillera en la región (Fundación Ideas para la Paz, 2015). Lo que de entrada refleja una particularidad importante: son dos municipios que presentan poca actividad armada debido a que su economía no se caracteriza por ser una economía campesina de subsistencia y debido también a que existe una mayor presencia institucional, gracias a la cercanía que tienen con la capital del departamento (Cúcuta).

Esta región ha sido de una gran importancia estratégica para las FARC, en la medida en que le ha aportado cuantiosos beneficios económicos, militares y sociopolíticos, desde inicios de la década de los ochenta. Este proceso de ocupación inicia en el año de 1982 en el marco de la VII Conferencia de las FARC en aras de un fortalecimiento del pie de fuerza militar y de un robustecimiento de su capacidad financiera a través de la industria petrolera, en un principio. La incursión y consolidación de las FARC en la región finaliza en el año de 1998, ya que entran los paramilitares, en cabeza de las AUC, a municipios de alta influencia guerrillera, principalmente Tibú. Este hecho derivó en la conformación de una “zona en disputa” en la región del Catatumbo, como en muchas otras regiones del país. Lo que, según lo expuesto por Kalyvas, llevó a un recrudecimiento del conflicto, expresado en el uso excesivo de la violencia por parte tanto de la guerrilla como de los paramilitares. Este último enfocado en atacar las redes de apoyo de la guerrilla y en la apropiación de los cultivos de coca, que había tenido su auge en 1996. Este periodo concuerda además con la tecnificación y profesionalización de las Fuerzas Militares que intensifican los ataques bajo la Política Nacional de Consolidación Territorial, lo que llevó a la guerrilla a incrementar su accionar armado para mantener el control sobre este territorio y sobre los cultivos de coca.

A raíz de la desmovilización de los paramilitares en el año 2005 y del cambio en la táctica militar para detener el avance de las fuerzas militares, logran consolidarse las FARC en el Catatumbo. Lo que le permite entre los años 2011 y 2012 incrementar su accionar armado en cerca de un 11%, incrementando el número hectáreas cultivadas en un 29%, y logrando, finalmente, una correlación de fuerzas favorable para estos mismos años (Prieto, Rocha, & Marín, 2014). Pasando de 22 acciones armadas de las FARC en 2011 a 45 en 2012 y a 68 en 2013 (Fundación Ideas para la Paz, 2015). Esto ha sido posible, en parte, gracias a las  alianzas y pactos con otros grupos armados ilegales como los Rastrojos y los Urabeños a través de alias Megateo, jefe de finanzas del Frente Libardo Mora Toro del EPL, quien compra la pasta de coca a las FARC y al ELN para luego venderla a esas organizaciones que la llevan a los mercados venezolanos (Centro Nacional de Memoria Histórica, 2014).

Esta situación les ha permitido destinar la totalidad de sus acciones armadas hacia la fuerza pública, haciendo uso del principio de la economía de la fuerza: evitando el desgaste, privilegiando la utilización de las minas antipersona y de los francotiradores. De igual manera, han logrado recuperar las relaciones con el campesinado por medio de un discurso en pro del respeto de la “economía cocalera” y pregonando reivindicaciones sobre el uso de la tierra. Este tipo de acercamientos con la población, que junto con la relativa calma y estabilidad en el ámbito militar, ha hecho que el impacto humanitario sobre la población haya disminuido en la región, si se le compara con periodos anteriores.

Hoy en día, las FARC hacen presencia en el Catatumbo a través del Bloque Magdalena Medio que también ha tenido influencia en el Sur de Bolívar, Santander, Boyacá y Antioquia; al mando de Félix Antonio Muñoz, alias ‘Pastor Alape’, quien es miembro del Secretariado de las FARC y que hace parte del equipo negociador de la guerrilla en los diálogos de la Habana.

La principal estructura de las FARC en la región es el Frente 33 quien se encarga de la estrategia política y militar, y de las relaciones con el ELN y el EPL. Cabe resaltar que, para mediados de 2013 el narcotráfico proporcionaba cerca del 40% de sus finanzas, así como gran parte de los recursos al máximo jefe de las FARC, Rodrigo Londoño alias ‘Timochenko’.

Como se puede ver, la ocupación de las FARC sobre este territorio lo ha llevado a consolidarse como el actor armado predominante, no solo por su control efectivo a partir del pleno ejercicio de la coerción, sino también por el apoyo popular que han recibido por parte de los campesinos, y por el control de las economías ilegales de cultivo de hoja de coca y las relacionadas con la industria petrolera. Que si se le suma: el gran aporte estratégico que la extensa zona de frontera con Venezuela le ha brindado a lo largo de los últimos años -que entre otras cosas es una de las regiones con mayor participación en el negocio del narcotráfico-, y junto con un gobierno permisivo -y a ratos afín con sus ideales, como el gobierno bolivariano de Venezuela- ha facilitado en gran medida el cumplimiento de sus objetivos estratégicos.

No hay que olvidar que esta es una zona de paso del oleoducto Caño Limón-Coveñas, que además sirvió de resguardo -hasta finales del 2014- al máximo jefe de las FARC, alias “Timochenko”, lo que denota una clara intención del organismo de mantener sus asentamientos en estos territorios por un tiempo prolongado, lo que representa un nuevo desafío para un eventual post-conflicto.

BIBLIOGRAFÍA:

  • Abatido ‘Negro Eliécer’, cabecilla de las FARC en el Catatumbo. (20 de Mayo de 2013). La Opinión. Obtenido de http://laopinion.com.co/demo/index.php?option=com_content&task=view&id=420450&Itemid=33#.VD8t0_l5Nc5
  • Ávila, A. (2012). La frontera caliente entre Colombia y Venezuela. Bogotá: Corporación Nuevo Arco Iris.
  • Echandía, C. (2011). Situación actual de las FARC: Un análisis de los cambios en las estrategias y la territorialidad (1990-2011). Bogotá: Fundación Ideas para la paz.
  • Centro Nacional de Memoria Histórica. (2014). Guerrilla y Población Civil: Trayectoria de las FARC 1949-2013. Bogotá: CNMH.
  • Fundación Ideas para la Paz. (2015). Las Farc hoy en el Catatumbo. Bogotá: FIP.
  • Kalyvas, S. (2001). La Violencia en Medio de la Guerra Civil. Esbozo de una Teoría. En Análisis Político (págs. 3-25).
  • Moreano, H. (Enero de 2006). Las implicaciones del conflicto interno colombiano para las fronteras de Ecuador, Perú, Brasil y Venezuela, 2000-2005. Revista de Ciencias Sociales, 161-170.
  • Prieto, C., Rocha, C., & Marín, I. (2014). Sesis Tesis sobre la evolución reciente del conflicto armado en Colombia. Bogotá: Fundación Ideas para la paz.
  • Salehyan, I. (2007). Transnational Rebels: Neighboring States as Sanctuary for Rebel. (The Johns Hopkins University Press, Ed.) World Politics, 59(2), 217-242.
  • Skocpol, T. (1979). States and Social Revolutions: A Comparative Analysis of France, Russia and China. Nueva York: Cambridge University Press.
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One response to “Frontera Colombia-Venezuela: Una mirada a la Región del Catatumbo

  1. Joseba Abaitua January 26, 2016 at 12:47 pm

    Esteban, tu entrada está muy bien redactada y documentada, pero estoy evaluando con los criterios que expuse en clase. Incumples uno de los destacados: “It is important that students do not act (or write) as experts. Rather, they should enforce the relevance of the selected topic with authorized opinions (comments, views, discussion) taken from experts. Their names should be mentioned in the forefront paragraphs, with the full reference at the end.”

    Por este motivo te bajará la nota un poco. Lo siento.

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